La contaminación de Madrid
La estabilidad anticiclónica de finales de diciembre ha hecho que se “dispare” la contaminación por NO2, “haciéndonos respirar los gases tóxicos que genera el insostenible tráfico de vehículos de Madrid y su entorno”, según Ecologistas en Acción que denuncia que el centro de la capital lleva tres días registrando niveles altos contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2), un gas tóxico que irrita las vías respiratorias, por las emisiones de los vehículos de motor diesel.
El Ayuntamiento no dice nada de la contaminación, ocupado como esta con las olimpiadas, la Comunidad de visita a la Moncloa y la oposición de vacaciones, Ecologistas en Acción denuncia la “inoperancia” del Ayuntamiento de Madrid y del Gobierno regional para reducir la contaminación del aire “a los límites tolerables para la salud de la población”.
De las 24 estaciones de medición de contaminantes de la red municipal, las de Gregorio Marañón, en la Castellana, Marqués de Salamanca, y Ramón y Cajal son las que registran concentraciones más altas
Mediciones de contaminación con trampa
¡La media de contaminación en el conjunto de la red era de 264 microgramos por metro cúbico!, es la escusa utilizada por el Ayuntamiento para que no se avise a la población. La legislación vigente sobre el dióxido de nitrógeno (Real Decreto 1073/2002) fija el umbral de alerta en Madrid (el nivel a partir del cual una exposición de breve duración supone un riesgo para la salud humana) cuando se superan los 400 microgramos tres horas seguidas en la zona), pero como Madrid (media de 24 estaciones de la red de toda la ciudad) se considera en su conjunto una zona, (¿?) es imposible llegar a esa cifra, por lo que Ecologistas en Acción dice que debe utilizarse como zona para las alertas publicas un espacio que sume unas 250.000 personas, cifra usada en la Unión Europea en las estaciones de control del aire.
No es extraño pues que los madrileños siempre que pueden escapen en masa al levante, a pesar de los continuos sablazos, por lo menos allí pueden respirar.


